• Unas 15 empresas privadas, relacionadas a la industria aeronáutico, unen sus experiencias y compromisos en gestión ambiental para crear el primer clúster que optimiza sus procesos con el objetivo de disminuir la huella de carbono y consolidar un sector que crece con respeto al planeta. Estos esfuerzos han sido reconocidos por el Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI por sus siglas en inglés) con la certificación Nivel III de Optimización entregada al Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre de Quito (AIMS) al ser el promotor de esta iniciativa.

 

Mejorar los procedimientos de operación de las aeronaves, el reemplazo paulatino de las luminarias convencionales hacia aquellas de tecnología LED, emplear la menor cantidad de envolturas en los procesos de carga de exportación, aprovechar materiales reciclables, construcción y operación de plantas de tratamiento de aguas residuales; entre otros, son los compromisos a los que 15 empresas privadas han llegado con la Corporación Quiport, institución que tiene a su cargo la gestión del aeropuerto de la capital y que en la última semana recibió la certificación Nivel III en el Programa de Reducción de Huella de Carbono por parte del Consejo Internacional de Aeropuertos.

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“Nuestro compromiso con Quito y Ecuador es ofrecer un aeropuerto que no solo es eficiente en sus operaciones, sino que permite un desarrollo sustentable. La dimensión del cambio climático es tal que a las acciones individuales para mitigar el impacto se deben sumar movimientos de mucho alcance para lograr una incidencia notable” expresó Andrew O’ Brian, presidente y director general de Corporación Quiport.  “Para lograr este objetivo, el aeropuerto y las 15 empresas que se han sumado al propósito compartido, realizarán una inversión aproximada de USD 500 mil, que serán empleados en cumplir compromisos específicos” explicó el ejecutivo.

 

De acuerdo con la ACI en América Latina 16 aeropuertos forman parte de su programa de Reducción de Huella de Carbono, de ellos el Mariscal Sucre es el segundo, después de Galápagos, en obtener el Nivel III, denominado también Optimización y que implica incluir a otros actores de la industria en los esfuerzos por reducir las emisiones de CO2. Es decir, alrededor del aeródromo de la capital se ha creado el primer clúster (grupo de empresas interrelacionadas que trabajan en un mismo sector industrial y que colaboran estratégicamente para obtener beneficios comunes) que tiene como objetivo desarrollar acciones conjuntas y potentes para frenar el cambio climático.

 

Para obtener este reconocimiento el AIMS pasó por el Nivel I tiene que ver con el cálculo de la huella de carbono y el II que está enfocado en procesos de reducción. La meta es ahora alcanzar la neutralidad o Nivel IV para lo que se requiere la compensación de emisiones residuales bajo control del aeropuerto que no pueden reducirse.

 

Según datos de Quiport, durante la certificación de Nivel III, la Huella de Carbono del Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre se ha reducido en un 14%, lo que significa que en el último año se ha evitado que 819 toneladas sean emitidas al ambiente.

 

Los compromisos concretos de los integrantes del clúster son variados. Por ejemplo, la aerolínea Latam, al igual que Tame trabajarán en mejorar los procedimientos de operación de sus aeronaves y sistemas de monitoreo de rutas. Por su parte Avianca se compromete con el reemplazo paulatino de su luminaria hacia lámparas de tecnología LED. A este objetivo se suma la empresa Servipallet (servicio de paletizaje para carga), el Hangar de Petroamazonas, Swissport EMSA, Meramexair, DK Terra y Pertral (también paletizadora).

 

Goddard Catering Group, empresa encargada de la elaboración de la comida que se sirve a bordo de los aviones se ha colocado como meta la construcción y operación de una planta de tratamiento de agua residual y el Grupo KFC continuará con su campaña de reducción de plásticos y correcta disposición de residuos. En tanto, el hotel Whyndam propone utilizar calefones solares para la dotación de agua caliente en sus instalaciones y la empresa Novacargo colocará sensores de luz por movimiento en áreas de servicio.

 

De este modo, el mejor aeropuerto de la región está atento a los cambios globales y ofrece soluciones innovadoras que contribuyen a mejorar la calidad de vida de los quiteños y ecuatorianos.